Hay al entrar en la Taberna Real, en la pared derecha una reproducción del cartel realizado por Fermín Garbayo para la corrida de la Beneficencia del año 1971; este concretamente:

Al verlo me impactó y no tuve más remedio que fotografiarlo para llevarlo conmigo. Lógico, al salirse de la estética habitual de los carteles taurinos que todos conocemos, del estilo de este otro:

Y ese cartel de Garbayo no sólo tienen mérito por salirse infinitamente de lo conservador que es el mundo de los toros en todos sus aspectos, sino también por el diseño en sí. Sencillo, conceptual, fuerte. Incluso el uso que da a la tipografía en el cartel es genial.
Una pena que este grafista español no sea más conocido y reconocido. Con bastante pena lo expresa un amigo suyo en esta necrológica aparecida tras su muerte el 30 de noviembre de 1992.

Al verlo me impactó y no tuve más remedio que fotografiarlo para llevarlo conmigo. Lógico, al salirse de la estética habitual de los carteles taurinos que todos conocemos, del estilo de este otro:

Y ese cartel de Garbayo no sólo tienen mérito por salirse infinitamente de lo conservador que es el mundo de los toros en todos sus aspectos, sino también por el diseño en sí. Sencillo, conceptual, fuerte. Incluso el uso que da a la tipografía en el cartel es genial.
Una pena que este grafista español no sea más conocido y reconocido. Con bastante pena lo expresa un amigo suyo en esta necrológica aparecida tras su muerte el 30 de noviembre de 1992.
Etiquetas: Diseño

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